¿Acaso los conejos llevan gafas?

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Lugar: pirates town, centollo´s island, Bahamas

sé leer y escribir y sumar sin usar los dedos. echarme cuescos con el sobaco y hablar eruptando, aunque no hago excesivo ruido a la hora de comer y sé reconocer cuando los demás no tienen razón.un gran partido para su hija, señora!!!!

14.5.06

Que venga Freud y me lo explique.

Nunca le hice demasiado caso a mis sueños. Nunca me creí que si soñaba que alguien se moría, le alargaba la vida o chorradas parecidas. Es más, mis sueños sólo son base de inspiración para todas mis historias. Me dan el punto que siempre necesito. Y muy pocas veces son sólo grandes éxitos del día anterior. En estos casos, siempre ha sido un día movidito o traumático, con nervios, en los que me desahogaba y archivaba el trauma muy felizmente. Por poner un ejemplo poco personal, el día que me fui de cabeza contra la roca, me despertaba en la tienda de campaña sintiendo el golpe una y otra vez. Pero ahora parece que tengo un patrón de sueño que se repite. Y no me hace puta gracia. Os cuento.

El otro día soñé que ayudaba a Celia, y era casi invencible, pero al final la cagaba. En mi sueño de hoy estábamos casi toda mi familia en una casa que no conocía, parece ser que preparando los detalles de la boda de mi hermana Esther. Incluso estaba Nes, que ya me diréis qué pintaba por allí. La casa era muy bonita, grande, de dos pisos, muy iluminada y con un jardín enorme. Nes y yo nos ignorábamos, pero no le importaba hablar tranquilamente con el resto de mi familia. Estaban Merce, Celia, Xiana, mi tía Lola, Eva, Jose, Judhit, Juan... Todos muy felices y contentos. Nes estaba contando una historia que hasta a mí me hacía gracia y todos nos reíamos. Parecía como si estuviéramos de fiesta, con mesas grandes en el jardín y la gente entrando y saliendo sin parar. Era muy idílico. Subí al piso de arriba y escuché a alguien llorar. Entré en una habitación y me encontré a Xiana arrodillada, y a mi hermana Esther tirada en el suelo boca arriba con los ojos cerrados. Xiana me vió y me dijo llorando que se había caido y que la intentó levantar, pero que no pudo con ella. Yo me arrodillé al lado de mi hermana y le pasé el brazo alrededor del cuello, mientras la llamaba nervioso e intentaba moverla. No podía con ella. Lo único que conseguía era que su cabeza se moviera de un lado a otro. Llamé a mi hermana Judhit gritando, y luego a mi madre, pero no venía nadie. Me puse a llorar yo también mientras le decía su nombre y le pedía que se despertara. Nes apareció en la puerta y se quedó mirando sin poder decir nada. Le dije que se fuera a buscar a alguien y me hizo caso sin discutir. Al momento apareció mi madre con mis cuñados y Judhit. Les dije que me ayudaran a levantarla y que llamaran a una ambulancia. Mi madre me dijo que la dejara donde estaba y que no iban a llamar a nadie. Me lo dijo en el mismo tono de "O recoges la habitación o la próxima vez que entre tiro todo lo que haya en el suelo a la basura". Xiana y yo nos quedamos flipando desde el suelo. ¿Estaban de coña? Me dijo que no la tocara y que salieramos todos de la habitación. Empecé a cabrearme. ¿Cómo iban a dejar a mi hermana ahí?¿Y si se estaba muriendo? Intenté levantarla y mi madre me empezó a gritar. Celia entró, cogió a Xiana de la ropa, y la sacó de allí a rastras. Me parecía increible. Al momento rodeé el cuerpo de Esther y la levanté en el aire. Casi no pesaba, y aquello me acojonó. Me encaré a la familia y ellos se amontonaron en la puerta sin dejarme salir. Pero salí llevándomelos por delante. Esther tenía la cabeza tan echada hacia atrás que no le veía la cara. Abrí la puerta de la casa y llegué a la calle atravesando el jardín. Había muchos coches de la familia aparcados. Ellos salieron detrás de mí y se quedaron en el jardín gritándome que no volviera. Todos lo gritaban. Tranquilos, después de esto, no pienso volver. Iba directo a un hospital. Con mi hermana en brazos, me metí en un camino de hierba, con matorrales a los lados. Ella levantó la cabeza, abrió los ojos y me sonrió, pero al momento los cerró otra vez. Mi corazón se aceleró y ella ya no pesaba nada. Yo no estaba cansado, y me pregunté que por qué no andaba más rápido. Y aceleré. El camino se hizo muy fácil y sencillo. Aunque era toda una aventura. Por el medio del monte, saltando piedras y demás. Pero era extremadamente simple para mí. Y encontré el edificio del hospital camuflado entre los árboles. Mi hermana abrió los ojos definitivamente y de vez en cuando me sonreía. Entré en el hospital y pregunté dónde estaba urgencias. Me dijeron que al otro lado del edificio, y se ofrecieron para poner a mi hermana en una camilla. A mí me pareció que mi hermana estaba bien conmigo así que, todavía con ella en brazos, rodeé el hospital y entré por donde ponía Urgencias. Vinieron unos cuantos enfermeros y por fin la pusieron en una camilla, ella me volvió a sonreir mientras se la llevaban. La metieron en una habitación y la cerraron con llave. No sé porqué, eso no me preocupó y, tranquilamente, con el placer del deber cumplido, me senté en un banco enfrente a la habitación. Pero pasaba el tiempo y nadie entraba a ayudarla. Empecé a gritar a todo el que pasara y llevara una bata, pero no me hicieron caso. Así que me acerqué a la puerta e intenté abrirla sin mucho éxito. Apoyé mis manos en ella y la metí hacia dentro. Era una habitación vacía y oscura. Sólo estaba mi hermana, sonriéndome otra vez. Cogí la camilla y salí decidido a cantarle las cuarenta a alguno con bata. Y un ejército de ellos me rodeó e intentó sacarme la camilla, mientras me gritaba que la encerrara otra vez. ¿Estaban todos locos? Volví a coger a mi hermana en brazos, me sonrió por última vez, y comenzó a pudrirse. Parecía un plástico que se estaba quemando. Le salían bolsas de algo en la piel. Me asusté y la solté encima de la camilla. Allí siguió pudriéndose y haciéndose cada vez más pequeña. Todos los presentes me insultaban, mientras ellos también se pudrían. A mí no me pasó nada. Me quedé solo en el pasillo del hospital, rodeado de charcos asquerosos. En fin... Eso es todo, amigos.

12.5.06

Sueño chungo/ Olivia se casó.

Hoy tuve un sueño de los que molan, o no. Celia conducía por una carretera, delante en otro coche iba un tipo, o dos, no me acuerdo. Detrás de ellos iba yo en mi coche. El tipo del coche de delante se giraba e insultaba a Celia. Luego parabamos todos en una gasolinera, y el tipo se acercaba a ella y le agarraba y la seguía insultando. Yo me cabreo y me bajo del coche y utilizo la táctica de Jose para acojonar, que es gritar "Me cago en Dios" con cara de psicópata mirando al tipo. Por cierto, si habeis visto Desafío Total, el que insultaba era el actor que llevaba a Kuato en la barriga. La misma cara y la misma ropa. No sé qué pintaba ahí, en serio. Bueno, me pongo a gritar acercándome al tipo y se acojona y dice tranquilidad, por favor y se va. Y luego vuelve con un colega que lleva una llave inglesa en la mano. El otro me ve, le da la llave inglesa a Kuato, y escapa. Kuato intenta pegarme pero era como una mosca kamikaceando contra un elefante. Le saco la llave inglesa y le doy con ella en la cabeza hasta que cae al suelo. Después lo agarro de los pelos y le meto un rodillazo en la nariz. Lo mato. Le hundo la napia y sale sangre todo alrededor. Todo el subidón me baja de repente cuando la gente grita que lo he matado. Yo no me lo creo, pero el tipo no se mueve. Unos llaman a la policia y otros escapan cuando me acerco e intento justificarme. Pienso y pienso en una excusa o algo, pero he matado a un tipo solo porque insultaba a mi prima. Joder, la he cagado. Me despierta mi madre porque me está llamando Natalia.

Olivia se casó. Y me alegro un huevo. Cuando estábamos en tercero, ideamos un método genial para no aburrirnos en clase de historia. Ella escribía el principio de una historia en un folio, yo el principio de otra, y cuando acabábamos un párrafo, nos las cambiábamos. Veiamos lo que había escrito el otro, reíamos, y escribiamos otro párrafo. Volvíamos a cambiar los folios, y cuando iba a acabar la clase, les poníamos el final. Caperucita feroz, Mordzilla (era la época de Godzilla), Blancanieves y los 7 enanitos, Che Cucara, PiojoZ... La primera que ella empezó no la recuerdo, pero sí que recuerdo la mía. El niño que quería ir a las paraolimpiadas de Currubedo. No se llamaba Torbegildo, ni muchas otras cosas. Pero volví a escribirla y conservé lo del atropello del tren, George Clooney, la paliza y Torbegildo feliz, el rollo de "llovía - yo vía", y la muerte ahogado por las cataratas. Todas las historias se perdieron. Se las dejamos a alguien, y desaparecieron. Una verdadera pena. La de Mordzilla me encantaba. Un niño que mutaba porque en una excursión del colegio a un matadero, comía una morcilla en mal estado. Esa incluso tenía ilustraciones. Creo que era la mejor de todas.
Un día fuimos a verla cantar al Caricatur, y me quedé flipado con su voz. Como Linda Perry, pero mejor. Sí, mejor. Mi madre tenía una guitarra española con cuatro cuerdas, y yo la tocaba de oido como si fuera un bajo. La primera canción que me aprendí fue Livin´on the edge. Y un día en clase, le pedí a Olivia que me anotara los acordes básicos en un papel. Aunque me faltaran dos cuerdas, me los aprendí en la española. Después mi abuelo, supongo que por pena, me compró una guitarra acústica. Qué maravilla tocar los acordes con 6 cuerdas. A mi carrera como bajista le dieron por culo. Y seguí practicando y seguí practicando. Y montamos un grupo que tuvo una brillante y meteórica trayectoria. Es decir, de pena. Había un festival en el instituto, en el que Olivia cantaría, y Fer e Iria tocarían la guitarra. Pero ella creía que necesitaban algo más. Y me dijo si quería ir a tocar los bongós y darle algo de ritmillo. Yo como estaba enamorado de ella y era un poco idiota, le dije que sí sin pensármelo. De todas formas, dar cuatro toques en la cosa esa no podía ser dificil. Y no lo era, pero que puta vergüenza. Delante de todo dios. No había pensado en el público. Pero dimos el concierto y la gente nos aplaudió a dolor. Todos los días ibamos al Natural por la tarde ( y por la mañana, cuántas faltas tuve) y ensayábamos. Pero hubo problemas primero con Fer, que se creía lo mejor de lo mejor, y después con Iria. Yo solo era el bongosista, así que ni pinchaba ni cortaba ni ganas que tenía. Nos fuimos los cuatro al carajo, aunque por poco tiempo. Olivia se hizo amiga de Amelia, una estúpida con una bonita voz. Me habló de un colega suyo que tocaba muy bien la guitarra y que tenía un garaje con una batería donde podríamos ensayar. A mí me parecía el sueño de cualquier quinceañero. Recuerdo que le pedí unas baquetas a Óscar, y allá nos fuimos. Me presentaron al tipo este y lo primero que hicimos juntos fue tocar La Grange de ZZ Top, mientras Olivia y Amelia nos miraban examinándonos. Qué subidón. Pero faltaba un bajista, aunque el grupo no duró lo suficiente como para encontrarlo. Tuvimos movida con el guitarrista y a las pocas semanas le dijimos bye bye. Como Amelia sólo cantaba, Olivia pensaba que ella sola con la guitarra y yo con los putos bongós no éramos una buena combinación. Y se empeñó en que yo también tocara la guitarra. Y yo que nanay, que era muy feliz dando golpecitos. Siempre fui muy vago. Pero consiguieron un concierto en el Ateneo de Ferrol y Olivia me vino con una guitarra con amplificador que parecía de Elvis (preciosa) y me dijo que practicara. Y me convenció sólo por lo chula que era. Por estar en un escenario tocándola. Dimos el concierto, vinieron todos nuestros amigos y nos molamos mucho. Casi ya no me acuerdo de las canciones, sólo sé que una era "Pongamos que hablo de Madrid". La única que recuerdo. Amelia sobraba y la mandamos a tomar por culo, porque era una perra de mierda. Y quedamos Olivia y yo. Sin local de ensayo ni na de na. Íbamos al Natural, o a las escaleras de la biblioteca (monumental la nota que nos pasaron por debajo de la puerta que decía "ESTO ES UNA BIBLIOTECA. PARAD YA "). Ella me enseñaba a mí, y lo mejor de todo es que yo también le enseñaba a ella. Pasó tiempo y tiempo después del instituto y cada uno fue por su lado. Pero seguimos ensayando mucho. Dos veces al año, o así. Cualquier lugar en el que cupieramos con las guitarras ya nos valía. Tanto dentro de su coche cuando llovía, como en el palco de las fiestas de Doniños cuando hacía buen tiempo. Pero esta historia no ha dado ningún fruto. Sólo un intento de maqueta con Onda Local. Vaya basura. No sé qué hará ella ahora que va a ser madre y se ha casado. Tampoco sé si tendré que pintar carreteras toda mi vida y olvidar mi sueño de ser una estrella del rock. Pondré un anuncio que diga "Guitarrista busca grupo. Abstenerse cantautores y gente que se crea mejor que yo, aunque lo sea. Llevaré canto para dar en los dientes". Olivia no fue la mejor compositora, pero sí que es la mejor voz que he escuchado en mi vida. A lo mejor es que no me he movido mucho y lo digo porque es mi amiga y bla bla bla. Pero antes dije lo de Linda Perry, y lo vuelvo a decir. Hoy se ha casado y va a ser madre. Aunque nuestros sueños de grandeza estén más tocados que nunca, me queda en el recuerdo ser el músico fiel de la mejor voz. Sinatra, púdrete en el infierno. Olivia, sé feliz. Tú y Sergio no habeis estado nunca tan guapos y radiantes como hoy. La belleza interior os salía por los poros. "Por los poderes que me han sido conferidos, os declaro marido y mujer". Y casi me emociono y se me escapa una lagrimita.

28.4.06

Plagiando que es gerundio

Bueno, no me extiendo mucho. Solo diré que es una pena que lo siguiente no lo haya escrito yo. La envidia es mu chunga.

Esta la encontrareis en http://adlo.blogspot.com/2005/05/as-lo-vio-l-episodio-iii-jedis-0.html y se titula Episodio 3 - Jedais 0

Todo empieza con un secuestro, resulta que Palpatine ha sido “secuestrado” por el Conde Duku. Aparentemente el mayor enemigo de la República pasó por allí y dijo, “¿Te vienes a mi casa que tengo la playesteision?” El caso es que van a rescatarlo Obi Wan, Anakin y R2. Usan tácticas ninja de infiltración y comunicación ancestral “gritopelao” que les facilita la misión. Incluso descubrimos que la R de R2 es de Rambo. El caso es que las defensas no son gran cosa debido a la concentración que requiere el fingir que no notan la infiltración. Cuando no pueden contenerse más deciden salir con eso de “Emboscadaaaaa”. Entonces hay otra muestra de la clase, el honor y el saber hacer Jedai... atacan dos contra uno. Resulta que los buenos han subido de nivel gracias a los Pxs de la campaña “Guerras Clon” y ahora el Conde (¿Cómo se logra un título en Star Wars? ¿Lo dan en la Space-Tómbola?) es un pringadete. Obi se desmaya, Palpatine se descubre como un tipo maliiiiiigno. El tipo decide llevarle al lado oscuro, bueno, él ya estaba con los laser como para cortarle la cabeza... pero por pura casualidad, conste. Así que vuelven en una nave con un androide chorizador de SableLaser, pero es que los roboces están programados por Microsoft o algo así, porque los programadores consideraron que “(gritito, gritito) ¡¡¡Socorro!!! ¡¡¡Socorro!!! ¡¡¡Huyamos!!!” eran frases a programar dentro de las posibilidades de los robots de combate. [Eran robots franceses, obviamente]Así que ya está libre la Galaxia de su mayor enemigo. ¿Qué hacen los Jedais? Buscarse uno nuevo. Después de varios años empiezan a sospechar de Palpatine (lentos pero seguros). El caso es que vuelven a casa dónde Anakin se lamenta de todo el tiempo perdido alejado de su mujer... quien, por cierto, está embarazada. Desde hace meses... “La Fuerza sin Control no sirve de nada” que se dice. Pero él está feliz y orgulloso, como el padre de Bambi. Eso sí, comienza a soñar que su mujer morirá en el parto [reconroso] por lo que visita a Yoda. El Yedi más sabio de la galaxia, aquel que conoce todo (excepto los rudimentos de la gramática) le aconseja no preocuparse por la supervivencia de “la mujer de un amigo (guiño, guiño)” algo que no es tan de extrañar en alguien con 900 años y sin pareja conocida...A continuación Palpatine le pide a Anakin que espíe a los Jedis, los Jedis que espíe a Palpatine (por esas tontadas de no querer soltar el poder tras la guerra) y Jar Jar... Jar Jar no sale, de momento. Total, que el romance secreto-que-te-cagas continúa en el esto-no-es-un-picadero//somos-compañeros-de-piso al que va Obi Wan de visita. (Bueno, eso es lo que Padme dice *cof * crndo *cof *) mientras Obi se va a por el robochorizo y Yoda al planeta de los wookies a... bueno... se trataba de.... “En la fuerza maestro oso sin pluma busca”, yo que sé. Es decir, la idea de “Dar apoyo a los Wookies” se diría que es “mandar muchas tropas” y no “el enano verde en la torre mira”. Obi usa su montura discreta Lagarto Verde con sus poderes de hacer WAAAAHK para descubrir que todos los malos están reunidos en un bonito momento Hasbro. Obiwan salta en medio y les planta cara; eso demuestra que es el maestro de Anakin: no conoce el miedo, cree ser superior y no es muy inteligente. Pero demuestra ser todo un Jedai: Corta muchas manos.Palpatine usa su astucia para atraer a Anakin. Dice “Alguien que esta en lado oscuro hace cosaaaas”, “alguien podía enseñar poderes del lado oscuro a aaalguieeen”, “el lado oscuro es poderoso en aaalguieeen”. Le explica que los Sith han aprendido a curar a la gente, y a “crear vida a distancia” (guiño guiño) entre otros muchos poderes chulos. Lamentablemente parece que “leer la mente del psicópata con sable laser que está a tu espalda” no era uno de esos poderes tan chulos. [Problemas de tener una ficha descompensada] Así que Ani se da cuenta de que el Palpatine está pringado del lado oscuro. Los Jedais deciden hacer algo, Yoda les dice que irán al lado oscuro. O les saldrá pelo en las manos, se quedarán ciegos o algo. En general cualquier cosa que hagas te lleva al lado oscuro. Pese a lo cuál solo hay un tipo... Que debía estar hasta los cojones de Yoda, claro.Samuel L. Windows decide que hay que pacificar a Palpatine y siguiendo los rituales de honor y tal coge a cuatro amigos para hacerle una visita con sus bates laser. Palpatine usa el principio de Heston y se los carga. Aparece entonces Anakin, que ha decidido salvar al Palpa llegando “un poco tarde”. Hay un nuevo enfrentamiento Jedai: Jackson pierde una mano entre gritos de “virilidad Jedai”. Palpatine remata la jugada digievolucionando a Emperagollum con Onda Vital. Palpatine decide que Ani puede unirse al lado oscuro, pero necesita un Nick, decide que Darth Tacán no mola así que mira lo que tiene por ahí y le llama Darth Water. De regalo con su ingreso en la orden de los Sith le da el título de Lord. [Y algún estupefaciente, creo yo]Se descubre la maldad de Palpatine debido a un error en sus planes. Las facturas de los uniformes rojos aparecen y nadie cree que fuera “casualidad”. Nadie creyó que fueran camareros. Porque no hay restaurantes. Para evitar que alguien pida una Orden 66 y se cepillen a todos los Jedais. Ahora que está en el lado Oscuro Anakin necesita muchos PXs así que se va a matar Jedais. Entra en la guardería y ve a los niños, cree que son muchos (siendo Jedais le atacarían todos a la vez, o quizá pensaba en Michael Moonwalker, Darth Thriller) así que decide gastarles una Inocentada. De las de verdad, de Herodes.Los clones, mientras, matan a los Jedais. Obi Wan se salva porque disparan a su montura. Si creen que es más probable que un enorme lagarto verde fosforito que hace WAHHAAAK sea un Jedai a que lo sea el barbas que lo cabalga es que la República SÍ está en serios problemas.Yoda se carga a un par de clones, se disfraza de mochila customizada del Wookie , hace de Sherlock Grissom [“Esto obra de un Jedai ha sido” “¿Cómo lo sabes?” “Míralo, muchos brazos contados hay”] así que se enfrenta a Palpatine y como quedan en tablas decide seguir el recto instinto de los Jedais: Corre como una nena. Así que por fin puede usar su reloj-MichaelJediKnight y dice “Kit, te necesito” con lo que llega un juguete YodaMovil (ya en sus tiendas) que le recoge.Anakin, en su infinita inteligencia, decide que hablará con su esposa por si acaso ha notado algo raro en él. Como manchas de sangre y olor a pollo quemado. Ella está horrorizada, jamás creyó que pudiera hacer eso. “¿Y los Tuskan qué?” “Hhhmmmmmmmm, síiii, los Tuskaaaan, aahmmmmm, tan muuuuertoooos... oooohhhh, dioooos, sigue...” “¡PADME!” “Ah, sí, cierto, el Genocido no es algo que deba poner caliente a una reina electiva” así que se encara a Ani. Pero Ani está muy ocupado porque aún puede matar más gente, cómo no quiere llevarse el trabajo a casa se larga, total ella solo está a punto de parir. Ella le persigue a un planeta volcánico “No eres el tipo con el que me casé” “Esto lo hago por ti” “¿Matar niños?” “Comparto tu embarazo y todas las embarazadas tienen antojos” A todo esto Obi Wan mirándoles con celos.Mientras, Palpatine en el Senado. “Señores, señoras, Jedais, Jar Jar, tengo algo que preguntar. “Sistema de gobierno con un solo mandatario.” 9 letras, empieza por D” y todos “Dictadura, dictadura”.”Si me lo pedís así...”En el planeta volcánico luchan Obi y Anakin haciendo la referencia obligatoria a los Monty Python. Tras cortar las extremidades de Anakin y dejarle en llamas Obi Wan le dice “Eres como un hermano para mí”. “Pues podrías apagarme el fuego o rematarme o algo” “Mira, eso no, peeeero... me voy a llevar tu espada”. “Cabrooooooooón” Palpatine se encuentra los restos y decide jugar con el FrankenCefa. “¡¡¡¡ESTAAAAA VIVVOOOOO!!!!”Mientras, Padme da a luz entre dolores. Yoda y Obi miran. Pero no actúan. Nunca habían visto uno de esos, claro. “Depilado el chichi tiene” “Si te parece se lo recoge en moños” Así que mientras ellos miran sin usar sus poderes para mitigar su dolor o sacarle los niños o algo se ponen con lo importante. Repartirse los niños. Organa se pide a la niña, Yoda en su sabiduría decide dejarle el niño a los hijos del tipo que pagó dinero por acostarse con la madre de Darth Vader. ¿Quién va a imaginarse que le van a poner su apellido en las circustancias en que ha nacido? Así luego podrán meter extras en el DVD con “Hola, soy un granjero” “Yo soy Obi Wan, ¿cuál es tu nombre?” dice el viejo mientras bebe. “Luke Skywalker” “Pppffffffff”, escena de Obi duchándole con su bebida. Con Yoda también se puede hacer en su “destino dorado”. Debía pensar que estaría bien, pero se le acabaron muy pronto las chocolatinas.Padme muere inexplicablemente (salvo por el azufre, los vapores tóxicos y todo el movimiento estaba en perfectas condiciones, algo sorprendente) Para probarlo ponen a Jar Jar en el funeral, ni por esas sale corriendo así que admiten que está muerta y la entierran con el llavero. Esto viene muy bien a Palpatine que le dice a Vader que ha sido él el responsable. “Aja, ¿fue cuando no tenía piernas o cuándo me quedé sin manos? ¿O la maté a poll... No debí usar la fuerza. Aunque es lo que mejor funciona...”Finalmente Yoda decide jugar al Mago de [Frank] Oz, a C3PO le da un limpiado de memoria, a Obi una Ouija para que vaya practicando y a R2.. con R2 no se atreve.Mientras tanto, en la Guarida Oscura.“Mira, Vadeeer, estoy creando un arma mortal que parece una estreeeellaaaa... yo la llamoooo “Estrella de la Muerteeeeee” “Groounnffff pssssshhh” “Muchos CHST para ti, Vader, que aún nos quedan veinte años antes de poder terminar de pagar las letras.”

Y esta viene de http://akin.blogalia.com/historias/30220

STAR WARS 3 LA VENGANZA DE LOS SITH
RESEÑADA POR PIO MOA PARA LIBERTAD DIGITAL (Contiene spoilers.)
Estamos ante la mejor película de toda la serie. Esto no es, obviamente, mérito de un director mediocre y criptocomunista como Lucas sino de la inercia adquirida por la propia historia entendida como una lucha entre el bien y el mal. La película empieza con una espectacular batalla en la atmósfera de Coruscant. La habilidad política y la firmeza del canciller Palpatín, interpretado por un excelente Ian McDiarmid, no han sido suficientes para evitar la guerra. La herencia política dejada por su antecesor, aquel débil y corrupto Terence Stamp que le hacía el juego a los separatistas, ha llevado la galaxia a una situación insostenible. Los rovireches de la federción de comercio destruyen un planeta tras otro porque son incapaces de aceptar las reglas del juego democrático. Cuando el ejército droide captura al canciller, todo parece estar perdido. Aquí es cuando nuestro héroe entra en acción. Anaquín Caminacielos, a pesar del estorbo que supone su débil e intrigante maestro, lleva a cabo una espectacular acción de rescate que torna la balanza en favor de la república. Pero la república galáctica está viciada de origen y carcomida por la ambición del consejo jedi que trama deponer al canciller. Anaquín empieza a ver a través del velo de mentiras que los jedi han tejido en torno a él cuando le piden que traicione al canciller, espíe para ellos y se convierta en un vulgar Perote. Aquí podemos ver como se define el personaje de Obi wan. Este progre posmoderno que cumple todos los tópicos, barba incluida, rehusa apoyar a su discípulo y se limita a sujetar el globo sonda del consejo jedi.Dice: "No te lo pido yo, te lo pide el consejo" Como todos los otros cobardes que se retiraron de Irak, Obi Wan ni siquiera es capaz de defender sus propios argumentos. La película alcanza su climax cuando Anaquín consigue abortar el golpe de estado auspiciado por los jedi. Mace Windu, Un chusquero subsahariano que entró en Coruscant debido a la débil política de inmigración del anterior canciller, intenta asesinar a Palpatín, pero fracasa. Actuando con rapidez, Anaquín ataca el centro de poder de los jedi mientras el emperador llama al ejército a que cumpla con su deber y detenga a los enemigos de la republica. Aquí podemos ver como la hábil manipulación de Lucas trata de oscurecer los hechos como solo saben hacer él y Michael Moore. Los valientes soldados leales a Palpatín se redimen de su condición de clones, dándolo todo por la patria, defendiendo a su lider... Pero no es esto lo que nos muestra Lucas. Nos muestra un par de casos aislados en que unos pocos exaltados se extralimitan en el cumplimiento del deber y disparan a los jedi que se resisten al arresto (a algunos de ellos ni siquiera los vemos morir). Obviamente, esto no está bién, pero en la guerra pasan cosas horribles y dos o tres jedi muertos no hacen una masacre. Sin embargo Lucas no habla para nada de como desaparecieron los sith, ¿Por que no queda ninguno?¿Que papel jugaron los jedi y los masones en ese asunto? Es evidente que ni Lucas ni el grupo Prisa nos lo quieren contar. Pero la escena mas abyecta de toda la trilogía galáctica aún está por llegar. Cuando Anaquín ha destruido la amenaza separatista en el planeta volcánico y se dispone a volver a Coruscant en su dragón Rapide, encuentra a su maestro escondido en un armario de la nave de su mujer. Es evidente que Padme no es una buena esposa, pero la forma en que increpa a su marido cuando debería ocupar su lugar junto a él solo puede ser fruto de una educación permisiva y amoral que no respeta los valores mas sagrados. Loco de celos, nuestro héroe lucha brillantemente contra su antiguo maestro, pero este consigue vencerle meidante un sucio ardid. La artera personalidad de Obi Wan se pone de manifiesto cuando deja a su discípulo sufriendo a orillas del rio, abandonado a su suerte. El progre cobarde ha ganado la batalla, pero no le servirá de nada porque está a punto de perder la guerra. Interpelado por la historia y para garantizar la seguridad del país, Palpatín acaba aceptando su destino y se convierte en emperador con el apoyo unánime del senado. Logrando instaurar la paz en lo que supone el único final feliz de toda la serie star wars. El viscoso yoda y su sicario Obi wan deben exiliarse y pasar el resto de sus días ladrando su rencor por las esquinas. Pero todos sabemos que a la larga, star wars es una tragedia épica. Yoda y obi Wan seguirán moviéndose en la sombra durante la próxima trilogía, alimentando la disensión y el gueracivilismo para negar a la galaxia la paz que se merece, todavía no hemos llegado al fin de la historia.

17.1.06

Camila VI & La de Cristo Big Band

Hola, soy Keanu Reeves y me encuentro en Manhattan donde voy a presentarles un nuevo disco con mi habitual soltura facial. Pos eso, con todos ustedes, el grupo este.
A las güenas noches, somos Camila VI & La de Cristo Big Band, y vamos a empezar con un tema de un amigo nuestro argentino, que le dedicamos con mucho cariño y esperamos que le sirva para que deje de vivir la buena vida y vuelva a escribir canciones duna vez. Joer, que no es pesao ni na, el tío.
Uno, dos, un, dos, noventa and go!
uo o o o o o
uo o o o o o
uo o o o o o
uo o o o o o
si callás
empezás a gustarme
y además
no tendré que matarte
ay cuando Cotiño
cuando va a ser el día
en que tu canción desaparezca
callate tu millón de versiones
con Paulina
que ya manda cojones
ay cuando Cotiño
cuando vas a cerrar tu boca por mí, oooh
o o o o o o o o ooo
antes que otra versión
prefiero a Sánchez Dragó
o o o o o o o o ooo
antes que otra versión
prefiero a Sánchez Dragó
no hiciste más
¿para qué regresaste?
si además
sólo sabes copiarte
ay cuando Cotiño
cuando va a ser el día
en que tu canción desaparezca
callate tu millón de versiones
con Paulina
que ya manda cojones
ay cuando Cotiño
cuando vas a cerrar tu boca por mí, oooh
o o o o o o o o ooo
antes que otra versión
prefiero a Sánchez Dragó
o o o o o o o o ooo
antes que otra versión
prefiero a Sánchez Dragó
uuuuu
ooooo
uuuuu
ooooo
prefiero a Dragó
prefiero a Dragó
prefiero a Sánchez Dragó
antes que otra versión
prefiero a Sánchez Dragó
prefiero a Dragó
prefiero a Dragó
prefiero a Sánchez Dragó
antes que otra versión
prefiero a Sánchez Dragó
Gracias, chas gracias. Aplaudan, aplaudan más, po favó...
Hola, buenas noches, vuelvo a ser Keanu Reeves y maldita la hora en que me metí a hacer continuaciones de Matrix. Seguimos con La de Cristo Big Band, ahora acompañados por Coti, Paulina Rubio y la grandísima Julieta Venegas, que canta como los ángeles cuando bostezan. Pos eso, que ahí van. Vi-va.
(Camila)
a Juan, a Chus, a Juan, Chus, Tip, Coll
(Coti)
tengo una mala noticia
no sé qué ostias cantar
me matais si hago versiones
y no compongo nada
que os pueda molar
haré como los ramones
catorce discos igual(es)
versionándome mis versiones
no hay na peor que esto
y sólo esto ya es peor
ouo
esto ya es peor
solo esto ya es peor
las versiones no se eligen
para mal o pa fatal
me follé lo que creisteis
jujú, jujú, de que no lo hacía mal
no aprendí la diferencia
entre esto y el rallar
disimulo mis carencias
y nada nada de esto
nada de esto fue un error
ouo
nada fue un error
¡guitarra!
(Paulina Rubio)
tengo una mierda noticia
no tengo idea de cantar
pensé que con solo una falda
y sin tutú
ya valía pa molar
no entiendo ni zorra de notas
ni puta de solfear
tranqui, Coti, sigue mi ejemplo
que canto aunque tengo
tengo un asco de voz
ouo
un asco de voz
tengo un asco de voz
(Julieta Venegas)
los errores se corrigen
sus vais dar el piro ya
Coti no salgas de casa
Paulina, tú, por mi muérete ya
no creo que os perdone
haberme hecho vomitar
les habló Julieta Venegas
y después de un porro
creo que me iré a roncar
ouo
todo fue un horror
todo esto fue un horror
CAMON EBRIVADI

3.1.06

La corta y triste historia del tío que no quería escribir historias tan largas pero no sabía cómo hacerlas más cortas.


Fin.

18.12.05

El reflejo

Subía las escaleras para casa, feliz porque mis padres se iban a la aldea, y me quedaba sólo con Eneko. Lo tenía todo preparado, paquetes de tabaco sin abrir, patatas para freir, y unas películas que me habían devuelto. Al llegar al quinto, miré hacia arriba, y ví que los obreros que me estaban arreglando el tejado, habían dejado sus cosas en la puerta del desván. Yo ya había hecho mis pinitos como arreglador de tejados (y después de mis "obras" nunca tantas goteras había tenido), y si tal, luego subía a ver cómo les iba quedando. Metí la llave en la cerradura de casa, y dió las mismas vueltas que le había dado al salir, así que lo más seguro era que estos ya no volvieran por aquí y se fueran directamente para la aldea.

Tenía un hambre de mil demonios, así que entré en la habitación como pude, aparté un poco la cama, encontré el cassette y me fuí a la cocina a pelar patatas. Pero al abrir la puerta de la cocina un olor muy fuerte atacó mi nariz. Y ahí estaba Eneko, maullándome avergonzado y bajando la cabeza.
-¿Qué has hecho?¿Dónde te has meado?
Mierda. Abrí la alacena debajo del fregadero y vaya peste. Se había meado en la caja de las patatas. Cuando se enterara mi madre nos iba a matar. Mi cena. Ya no sabía si matarlo yo ahora. Saqué la caja con cuidado para no mancharme, pero me mojé las manos igual. Eneko me maullaba como si estuviera loco. Puse la caja encima de unos periódicos, y lo metí todo en una bolsa grande. Fuí al servicio a lavarme las manos, mientras me cagaba en todos los santos. Eneko debió seguirme, porque por el rabillo del ojo ví reflejada en el espejo la cortina de la ducha, que se movía, y pequeñitos ruidos dentro de la bañera. Siempre se iba a beber a todos los sitios menos a su plato. Las cortinas se movían hacia abajo, seguro que porque el gato las había enganchado con las uñas. Así que sí, ¿eh? En cuanto me seque te voy a enseñar yo a arañar cortinas. Y a mearte en las patatas. Te vía ahogar en la bañera. Cerré el grifo y escuché las llaves en la puerta. Me volví para sacar a Eneko de la bañera (otro motivo para que mi madre nos matara), pero el gato ya debió de darse cuenta, porque había dejado de moverlas. Extendí el brazo para descorrer las cortinas y sacarlo, cuando lo ví en el pasillo, dirigiéndose a la puerta de entrada, maullando. Me quedé paralizado. Si Eneko estaba en el pasillo, ¿quién movía las cortinas?¿el aire? Lentamente mi mano tocó la cortina, y entonces Eneko se volvió hacia mí en el pasillo, se erizó completamente y lanzó un maullido bajo y prolongado, mirando hacia la cortina, dando un par de pasos hacia atrás. Escuchaba las llaves dando la última vuelta en la cerradura. Eneko bufaba ahora. Lentamente alejé la mano de la cortina, y una sensación de miedo me hizo dar un paso atrás y apoyarme en el lavabo, mientras intentaba distinguir alguna forma dentro de la bañera. Empecé a pensar que alguien había entrado en casa y que se había escondido allí. Mi madre abrió la puerta de la calle. No puedo ni imaginarme lo que debió pensar al vernos. Eneko que ni le hacía caso mirando hacia el baño, totalmente erizado y bufando, y yo con cara de flipado y mirando a la bañera.
-¿Qué haces?
La voz de mi madre me sacó de mi miedo. Todo parecía una tontería y el propio Eneko se giró hacia ella y al verla salió pitando hacia la cocina. Fue como si nos hubieran despertado de una pesadilla idiota. Dí un paso y descorrí la cortina con fuerza dispuesto a darle una paliza a cualquier ladrón muerto de hambre que se hubiera escondido en la bañera. Pero no había nadie.
-¿A qué huele aquí?-Oh, mierda, pensé.

Mi madre pilló un rebote del quince, y con razón. Me dijo que ya podía ir a capar al gato porque lo que estaba haciendo era marcar el territorio, y que si no lo capaba, lo llevaba para la aldea, que en casa no podía estar así y bla bla bla bla bla... Yo le decía a todo que sí. ¿Qué más podía decir? La verdad es que tenía razón, pero me cabreaba que no parara de encontrar cosas malas que soltarme sobre el gato. Y mientras, Eneko escondido en la terraza, totalmente calladito. Mi madre no paraba de hablar y hablar.
-Bueno, qué, ¿para qué has subido?- le tuve que decir.
-Para recoger mi abrigo, que lo dejé en la sala.
-Pues venga. Cógelo y márchate. Ya arreglaré yo esto.
Fui detrás de ella por la casa, y me quedé contra la puerta de la sala, mirando a mi madre por el reflejo del espejo del pasillo. En el sillón al lado de la ventana había un abrigo tirado de cualquier manera, que abultaba bastante. Mi madre lo cogió y volvió a salir al pasillo.
-Dame la bolsa de la basura.
-Ya la bajo yo.
-No seas orgulloso, dáme la bolsa.
-Que ya la bajo yo luego, que he quedado y tengo que bajar igual.
-Bueno, no dejes salir al gato de la terraza.
No respondí y le abrí la puerta a mi madre. Al momento ya me estaba arrepintiendo de no haberle dado la bolsa de la basura.
-Ten sentidiño, ¿vale?
No sé qué tontería le respondí y cerré la puerta. Sí, le tendría que haber dado la bolsa con las patatas, porque no tenía ganas de bajar luego. Maldito orgullo.

Aún con la mano en el pomo, me volví hacia el cuarto de baño. Lo de antes tuvo que haber sido una tontería. Eneko habría salido de la bañera antes de que yo lo viera. ¿Pero porqué bufaría?
Empecé a andar hacia el cuarto de baño. La puerta estaba abierta y la cortina volvía a tapar la ducha. No recordaba haberla cerrado, pero tampoco lo contrario. Qué silencio. La adrenalina nacía desde mi estómago y empujaba mis pies hacia el baño, aunque mi cabeza no estaba tan segura. Descorrí la cortina rápidamente y no había nada. Me volví y me apoyé en el lavabo. Me miré en el espejo y empecé a ponerme caras. Era divertido, y liberaba tensión. Pero pronto no podía dejar de mirar en el reflejo, a la bañera. Un pensamiento infantil y miedoso esperaba que algún zombi se levantara detrás de mí. Procuré que el miedo no me paralizara y salí rápidamente del baño. Se estaba haciendo de noche y tuve que encender la luz del pasillo. El gato me llamaba, encerrado en la terraza. Abrí la puerta de la cocina y después la de la terraza. Eneko seguía maullándome y fui a echarle comida. Después tuve que ir a la nevera para ver qué había para mí. Bueno, pan bimbo y mantequilla para unas buenas tostadas. Eneko salió de la terraza y quiso meterse en la nevera. Lo levanté en el aire cogiéndolo de la piel y lo tiré a un lado. Después empecé a sacarme las botas y él empezó a morderme los cordones. ¿Quieres guerra, eh? Estuvimos jugando tirados en el suelo un buen rato. Me senté en el suelo apoyado contra la nevera y empecé a boxear con el gato. Y de repente él paró, y se puso a mirar por encima de mi hombro, a la puerta de la cocina. Ya estaba, el zombi estaría acechando y en cuanto yo me diera la vuelta lo vería, sin pestañas, y con sus manos huesudas amenazándome. No me atrevía a girarme y ver si de verdad estaba lo que me imaginaba. Eneko no paraba de mirar hacia la puerta. Yo contenía la respiración. Eneko saltó hacia la puerta y una mosca esquivó el zarpazo. Me volví rápido y allí no había zombi alguno, sólo un gato juguetón y un insecto que revoloteaba y se cagaba en los muertos del gato. La verdad es que el fantasma de la bañera empezaba a defraudarme, y Eneko ahora pasaba de mí, y se divertía intentando cazar la pobre mosca. Cogí una mandarina del frutero y me fuí a la habitación. Aparté la cama para poder sentarme enfrente al ordenador, y me puse un poco de música mientras pelaba la mandarina con total parsimonia.

Fumé y estuve tocando la guitarra hasta que se me rompió una cuerda. Me tiré en cama y fuera empezaba a llover. Me acordé de las goteras y pensé que quizas los tipos del desván ya se habían ido a su casa. Me calcé otra vez, cogí la bolsa de la basura, la bajé al contenedor y a la vuelta, subí al desván. No estaba cerrado, pero tampoco parecía haber nadie. No se veía nada y encendí el mechero, pero la llama me cegaba más que otra cosa, y si levantaba el brazo para apartarlo de los ojos, chocaba contra el techo. Guardé el mechero y saqué el móvil del bolsillo. La pantalla y las teclas alumbraban lo suficiente. Bien, bien, lo habían dejado perfecto, igual de bajito, pero perfecto. Uralita nueva y vigas nuevas, en vez de aquellas de madera que se movían con la cabeza. Me adentré más y ví que había bastante claridad. Me metí en la siguiente habitación y habían puesto uralita transparente. Las luces de la calle iluminaban lo justo, y émpecé a meterme el móvil en el bolsillo, pero tropezó con mi chaqueta y se me cayó al suelo, justo debajo de la transparente. Veía poco, pero me agaché y empecé a palpar, buscándolo. En poco tiempo mis ojos se acostumbraron a la oscuridad, y la luz de fuera me bastaba. El móvil estaba casi al fondo, entre el techo y el suelo, y como el ángulo se estrechaba cada vez más, tuve que tirarme completamente para cogerlo. Lo agarré justo cuando algo me tapó la luz. Me levanté rápidamente y una viga me dió en la cabeza. Me impresionó el ruido que hizo contra mi craneo. Caí hacia atrás, debajo de la uralita transparente. Me tapé la cabeza con las manos y me retorcí por el suelo. El móvil me volvió a caer. Cómo dolía, en serio. Toqué y parecía que no había sangre. Me senté en el suelo y estaba completamente atontado. No veía nada. Entonces volvió la luz de la calle, miré hacia arriba rápidamente y me pareció que una sombra desaparecía por el lado de fuera del tejado. Empecé a sentir un miedo increible, y un escalofrío bajó desde el golpe de la cabeza hasta los meñiques de los pies. ¿Quién era? ¿Qué era? ¿Realmente había algo?¿Me iba a quedar a averiguarlo? No. Mi mano tropezó con mi móvil, lo cogí y empecé a gatear a toda ostia hacia las escaleras. El golpe me latía mientras cerraba la puerta del desván y llegaba hasta la de mi casa.

Entré en la sala, abrí la persiana y miré hacia arriba. Nada. Y abajo menos. Ni un alma en las calles. Volví a la puerta y eché los tres cerrojos. Apagué la luz del pasillo e intenté ver por la mirilla si alguien bajaba del desván. Nada. Nadie subía ni bajaba para ningún lado. Volví a encender la luz del pasillo y me ví en el espejo y me empecé a reir. Jajaja, un hombretón como yo y estaba completamente cagado. Apagué la luz otra vez y me reté a mirarme en el espejo con la única luz que venía de la ventana de la sala. Durante un rato estuve pensando en espíritus y otros entes raros, y los desafiaba con la mente a que se me aparecieran en la oscuridad, porque este hombretón les iba a dar una paliza de muerte. Justo en el instante en que mi miedo me abandonaba completamente, miré en el reflejo hacia la sala y me fijé en un bulto que había tirado de cualquier manera en el sillón de al lado de la ventana. La oscuridad me engañaba y mi imaginación empezó a darle forma al bulto hasta convertirlo en una persona sentada y mirándome. Pero es que ahora parecía de verdad una persona. El miedo volvía. Luché conmigo para intentar convencerme de que ahí no había nadie. De que Eneko era el que estaba en la bañera, y de que una gaviota o algo parecido estaba en el tejado. Y de que en la sala sólo estaba el abrigo de mi madre... el abrigo que se había llevado para la aldea. Justo cuando iba a encender la luz, vi por el espejo algo que se levantaba del sillón. La persona que yo había creado, estaba ahí realmente. No había sido mi imaginación, estaba levantándose y venía hacia mí. Ni pude encender la luz. Salí corriendo hacia mi habitación, salté por encima de la cama, la cogí por el otro lado y la empujé hacia la puerta, cerrándola. Eso aquí ya no entraba. Me tiré en suelo debajo de la ventana, en el punto más lejano de la puerta y busqué mi movil. Empecé a teclear el teléfono de la policía. Me llevé el movil a la oreja, pero no pasaba nada. Lo acerqué a la luz de la calle y ví que estaba apagado. Intenté encenderlo, pero nada. Sin muchas ganas, me acerqué a la puerta para darle al interruptor de la luz. Pero tampoco se encendía. Le dí arriba y abajo tantas veces que parecía que lo iba arrancar. Y algo golpeó la puerta desde el otro lado. Un bum enorme, y luego otro más grande. Salté al otro lado de la cama y puse mis pies contra el somier y la espalda contra la pared. No podía dejar que la cama se moviera, aunque de todos modos, lo que estuviera golpeando desde el pasillo no sabía lo que era un pomo. Empecé a gritar auxilio como un loco, para que alguien, un vecino o un peatón me escucharan. Con una piedra de cuarzo que me decoraba realmente bien la mesa, empecé a golpear el suelo para que los del 4º se hartaran y subieran. Acabaron los golpes en la puerta, y yo también paré. Entonces empecé a escuchar a Eneko, maullando fuera en el pasillo, después un maullido grave y largo y después un bufido. Después ya no escuché nada. Sí, algo que se estrellaba contra la pared una y otra vez. Luego se caía al suelo. Silencio. Aquello me había matado a Eneko. Lo habría cogido y le habría roto la cabeza contra la pared. Ni me moví. Empecé a llorar como un niño durante un buen rato. Me tapé la cara con las manos y mientras apoyaba la frente en las rodillas, desee dormirme y que mañana sólo fuera una maldita pesadilla.

A las pocas horas levanté la cabeza. Me dolía el golpe y parecía que tenía resaca. Estaba tirado en el suelo, y la cama ya no estaba contra la puerta, sino en su posición natural, es decir, en cualquier otro lado. Miré el móvil y estaba encendido, al igual que el ordenador. Parecía que lo único que estaba mal era yo. Me acerqué a la puerta y le dí al interruptor. Luz. Bien, soy un gilipollas con pesadillas. O en su defecto, alguien había entrado en mi habitación separando la cama de la puerta, sin que yo me enterara. Me inclinaba por lo primero. Eché la mano al pomo y lo giré completamente muy despacio. Más despacio todavía, tire de la puerta hacia atrás. Ninguna mano de zombi me atacó ni ninguna cabeza rara salió de golpe desde el pasillo. Estaba todo oscuro y fui a encender la luz para poder llegar a la terraza y ver cómo estaba Eneko. Pero al dar dos pasos pisé algo blando y caí. Escuché que algo se revolvía en el suelo y un maullido lastimero salía de él. Intenté tocar a Eneko y mis manos resbalaron en un charco de algo y en la cabeza del gato totalmente mojada y caliente. En el desván escuché pisadas rápidas que salían a las escaleras. No, no, no, no. Me levanté lo más rápido que pude y cogí a Eneko, que por lo menos todavía se quejaba. Las pisadas ya llegaban a la puerta, y yo sólo pude pensar en la terraza. Doblé corriendo hacia la cocina mientras pensaba que si aquello había estado en mi habitación, ¿para qué volvía? ¿Qué me quería? Desde luego, viendo el estado de Eneko, nada bueno. Llegué a la terraza y abrí las ventanas. A metro y poco a la izquierda y otro tanto hacia abajo estaba el tejado del otro edificio. Eneko ya sabía lo que era volar, y me acordé que de aquella ya había demostrado tener la cabeza muy dura. Lo lancé hacia el tejado y cayó de lado, pero bien. Oí la puerta de la cocina abrirse. Puse un pie en el alfeizar y luego el otro. Me agarré al aluminio y me entró vertigo. Miré hacia Eneko, que estaba intentando ponerse de pie. Escuché la puerta de la terraza, miré hacia abajo y los cinco pisos que me separaban del suelo, luego otra vez hacia Eneko, que sólo estaba a un metro. Algo tras mi espalda me quería coger. Cogí impulso y salté. Caí en el otro tejado y la humedad y la inclinación me hicieron resbalar hasta la canaleta, donde apoyé un pié. Me volví hacia mi terraza y allí no había nadie. La canaleta se partió y empecé a caer. Mis piernas quedaron en el aire y después me corté el culo y la espalda con el borde de la tubería rota. Y a pesar del inmenso dolor, sólo pensaba en que el suelo se acercaba cada vez más y más rápido. Noté mis huesos salirse de las piernas, mis brazos quedar incrustados en mis costillas y mi craneo explotar. Y todo haciendo un ruido enorme. Lo último que pude pensar fue que me había cargado el suelo.

15.12.05

Cuaderno de bitácora de Isabel Preysler

Hola, querido diario. Hoy tuve una visita inesperada. Por suerte, siempre tengo a mano mis ferrero roxé, y acabó siendo una velada fascinante. Ambrosio nos preparó filete de ferrero, y después siguió limpiando la porcelanosa. Mi fascinante invitado era Carlos Vives, y estuvimos hablando de esa vida suya tan fascinante que tiene, y esas vivencias tan fascinantes que ha vivido. Me relató que una canción suya, La gota fría, tenía otra letra cuando la compuso, pero tuvo que cambiarla porque parecía demasiado infantil. Yo no podía dejar de escucharlo totalmente fascinada. Le pedí que me la cantara, y así lo hizo, mientras me escupía restos de avellana de los ferrero, y me dejaba la porcelanosa un poco guarrilla. Fue casi una experiencia religiosa, y he procurado acordarme de ella para anotártela, querido diario. La verdad, los cambios fueron mínimos, y a mí me fascinó. Bueno, querido diario, me tengo que ir, que Chabeli empieza ahora con su sesión de latigazos a Ambrosio, y la tengo que supervisar. Aquí te dejo la otra versión de la canción, porque me tiene totalmente fas-ci-na-da. Hasta mañana, querido diario.
Acordate Moralito de aquel día
que te fuiste a ver la novia y había uno en su cama
me lo viniste a contar
y yo me reía en tu cara (bis)
Tienes el pito pequeño
es lo que tu novia dice (bis)
pero volviste con ella
pa no tener que matarte a pajas (bis)
¿Qué tiene él que con ella volvió?
si no aguanta media caña (bis)
ay Morales, qué tía más buena
no os doy ni una semana
Moralito qué tía más buena
no me pongas esa cara
Qué cultura, qué cultura voy tener
si de niño no salía de los bares
qué cultura voy tener
vomitando en los portales (bis)
Morales mienta a mi mama
solamente pa joder (bis)
mi mama no me la mientas
que te clavo un cincel
mi mama no me la mientas
te tiro a la vía del tren
¿Qué tiene él que con ella volvió?
si no aguanta media caña (bis)
ay Morales qué tía más buena
no os doy ni una semana
Moralito, qué tía más buena
no me pongas esa cara
Moralito, Moralito me decía
que a su novia nadie se la iba a trincar
y cuando nos vió follar
le cayó la gota fría (bis)
y es que no la compartía
y el tiro le salió mal (bis)